sábado, 9 de abril de 2016

Guitarra.

He abrazado al mar.
He mirado dentro del viento y crecido sobre sus alas.
He dormido bajo el Sol y murmurado su secreto nombre.

He abrazado al mar con todo mi ser.
He paseado bajo el azahar y la miel.
Las horas ha corrido marcha atrás sin olvidarme de tu piel.

He abrazado al mar a sabiendas de no volver.
Algas y sal.
Tinte y latín.

He abrazado al mar
Y lo único que quiero es enterrar mis pies en la arena
Y dibujar en mis mejillas con hollín.

miércoles, 6 de abril de 2016

Qué hago.

Qué hago con todo esto que tengo en el pecho.
Qué hago si el momento momento que más he viajado ha sido sentado en una tarde lluviosa de abril en la playa con todo el frío.
Qué hago si los algodones envueltos con aguas del torrente más bello me cubrieron entero.
Qué hago si el exhalar se torna en placer. El placer más dulce entre esas estrellas.
Qué hago si todo se vuelve nada a menos de cinco centímetros.
Qué hago si el cuello me arde suave y se me nubla la razón.
Qué hago si me suena una guitarra melancólica y dulce.
Qué hago conmigo.
Qué hago con todo esto que tengo que dar.
Qué hago con todo esto que tengo en el pecho. Entre los naranjos. Entre suspiros de azahar y miel.

Sobre el orgullo.

A raíz de un comentario de una persona anónima y cobarde y de los acontecimientos acaecidos últimamente en el piso de Edimburgo me ha sido inevitable hablar sobre algo que, de forma cíclica siempre viene a la memoria.

Y es muy cierto. El orgullo vuelve a las personas necias y taimadas. Y es así. Es horrible lo que desvela si no se tiene autocontrol y un poco de visión de conjunto más allá del ombligo propio.

De cómo hace que, por meter la polla en un agujero húmedo se te hinche el pecho, se te suban los colores y se te baje -hunda- la humildad. Es algo que nunca entenderé. Ese amor propio desorbitado que ciertas personas profesan sobre sí mismas y que por desgracia las he sufrido en mis carnes a lo largo de estos escasos veinticinco años, y que apenado, las seguiré sufriendo.

Esa tonadilla que comienza con la barbilla bien alta y la mirada que se turbia sin dejar ver más allá de unos músculos hipertónicos; y que continúa por una revelada actitud de discreto desdén sobre cualquier otra criatura viviente, buscando un refugio en una virilidad más que tímida y frágil. Esa tonadilla que comienza por dejar de mentar los porfavores y noteimportasitales y termina por una gallardía propia de alguien que habla sin pensar en lo que ha hecho. Que cristianos, nos guste o no, somos todos, y todos hemos tirado alguna piedra alguna vez. Ya sean asuntos de alacenas y buhardillas, irnos sin pagar, putear al prójimo o no fregar los platos. Yo el primero, que conste en acta que soy el menos santo de los aquí presentes. Sabe Dios.

Pero las formas dicen mucho de uno, y más si por cualquier empresa estás atado a compartir el oxígeno con algún que otro ser humano. Que ojo. Que a un don nadie se le puede ningunear sin ningún cargo de conciencia si te pillan vacío de modales, pero amigo mío. Amiga mía. No se caga donde se come. Está feo. Y es desagradable. Y cansa. Aún más cuando las maneras las porta uno mismo con bandejas de plata y aquesta persona te habla con un rabillo en la lengua que delata superioridad. Mínima, casi imperceptible, pero palpable. Y esa persona no es nadie mejor que un servidor, o tú, que lees esto. Ni tampoco mejor. Simplemente otra persona, y como tal; como otro pibe con veinte dedos. Como tú y como yo.


Es una pena. Todas las personas que he conocido tremendamente orgullosas acaban mal. Miento. Acaban donde ellos y ellas quieren acabar. Que ese lugar sea idóneo o idílico ya es otro asunto. Quizás no para ellos porque total, son de estas personas que ponen cortinas de flores en muros donde no hay ventanas.

lunes, 4 de abril de 2016

Ah, duende del sur.
Ciego es el viento que sopla
Que besa la oreja a copla
De tu salada marea azul.

martes, 22 de marzo de 2016

Bajo la luz de la florida Luna
Corta la sierra el valle del cielo
Y una bruma que hace de velo
Llueven las flores mudas
Para el perdido, y el anhelo
De una suma con recelo.

Nunca es bien sabido que el terco tornasol se trunca a sabiendas si el sol no sazona lo debido.

lunes, 14 de marzo de 2016

pseudo soneto

Sosegado bajo el olivo
Sudan mis manos el aceite
Bajo el Lorenzo dominante
Mientras descansa en el olvido

Coronada la corona está
De engarzadas estrellas brillantes
En la testa del caballero andante
En esta hora perra y funesta.

La nube fragmentada que
Al alba canta y prepara
El más amargo enroque

Que mata y no repara
en lo adusto del estoque
que no pregunta a la cara

martes, 8 de marzo de 2016

El hexágono.

El Sol por el levante.
Un lance victorioso
Sobre orografía mutante.
Un dance brío, y perezoso.

sábado, 13 de febrero de 2016

09:10

Últimamente me despierto sin saber dónde estoy.

Me está pasando demasiado. Más que de costumbre.

Intento ubicarme nada más despertarme, y una vorágine de luces y recuerdos espaciales me confunden para después salir a la superficie de la realidad a coger una bocanada de aire fresco. Y amargo. Sigo aquí. Sigo en Edimburgo. Vuelvo a la realidad que se torna lisa. Plana. Llana. Gris.

Como el cielo encapotado e infinito.

Luego el despertador sigue sonando. Pero no tengo fuerzas para levantarme. Ni voluntad. "Ya se callará".

Porque al final todo calla.

Odio despertarme perdido.

jueves, 11 de febrero de 2016

Fotolog ha cerrado.

Desde 2007 llevo usando esa página a modo de "diario" o algo parecido a eso. Y me da coraje que ahora todo se vaya a la mierda. Antes no le daba mucha importancia cuando quise actualizar y la página me daba un error del tipo 500. Pero ahora, en perspectiva, son muchos años que van a ir directos a la basura.

Lo que hacía era usar este blog para escribir sueños y chorradas varias. Pero es mucho más cómodo y bonito usar Tumblr. Y más fácil. Pero supongo que lo que necesito es escribir, no que me reblogueen o me den favoritos, así que usaré blogspot para aunarlo todo. Aunque quede menos estético.

Éso sí, puede que le de un cambio de imagen y lo ponga más claro. Que siempre queda bien. Pero éso está aún por decidir.

Desde que estoy en Escocia las buenas noticias vienen a cuenta gota y las malas caen por chorros. Ahora quieren que vaya a hablar sobre el coche (otra vez) y aún no me han dicho nada del dinero que me deben por todas esas horas como fisio que he echado. Los papeles tienen que estar al caer para dos semanas (otra vez) y sigo sin verme aquí o en Cádiz o en sitio alguno.

Las buenas noticias, las que realmente importan, es que viene mi madre a verme y mi hermano para el mes siguiente. Y la verdad, lo necesito. 

Necesito también decir cosas a la gente que gasta su tiempo en mí al igual que lo gasto en ellos.

Necesito bastantes cosas. Pero como siempre, no puedo tenerlo.

Hoy he visto un suicidio en la calle.

sábado, 6 de febrero de 2016

Turquoise Hexagon Sun


Es... como deshacer un cuadro. Despintarlo.

Primero quitas el sonido. Las bocinas, las llantas rodando el suelo, las voces, el viento. Luego quitas a las personas del montón. Ésa que va con la bici. Ése que va con el perro. Ésos que van con las bolsas y aquel señor mayor que espera al semáforo. Poco a poco, los vas quitando del lienzo.

Ahora te queda la ciudad per se. Y el cielo.

Quitas el cielo. Fuera las nubes y el color azul. Y el Sol. Y se te queda una luz a través de un cristal traslúcido. Un color blanco sucio. No muy brillante.
Luego quitas poco a poco los edificios altos. Los semáforos. Las tiendas. Las casas.

Ya casi hemos acabado. Sólo falta quitar el suelo.

Ya está. Ya sólo caminas en ningún sentido. En un blanco sucio. Sin sabor. Con la boca seca.